Reseña: Carmilla, por Sheridan Le Fanu

Amo las novelas misteriosas, románticas, góticas. Los lugares oscuros, las noches llenas de misterio, los jóvenes en peligro, extrañas creaturas rondando tu cuarto… Amo eso. Y Carmilla es atractiva, cruel, oscura y bella. Encontré este libro entre cientos de vídeos de booktubers recomendándolo. Una de ellos decía que era una “lesbian vampire novella”. Me dio mucha risa que se refieran a un clásico así, pero me bastó para impulsarme a leerla.


La narradora inicia recordando un evento traumático que cambió su vida. Lo primero de este evento fue un sueño que tuvo de niña: una bella joven la visita mientras ella dormía, despertándose al día siguiente con un dolor en el pecho como si hubiese sido atacada.

Esta niña es Laura, quien creció sola con su padre en un antiguo castillo en medio de literalmente la nada, viviendo sólo con los sirvientes de la casa. Así crece Laura, entre los cuidados de su padre y la constante soledad que éste deja cuando ella esta sola.

Pasan los años. Laura ya es una joven mujer y pasar tanto tiempo sin la compañía de alguien de su edad le está afectando muchísimo, alertando a su padre. Sin embargo, la noticia de la pronta visita de un amigo de la familia en compañía de su sobrina cambia el rumbo de sus días y la llena de emoción. El General Spielsdorf llevará a su pequeña Bertha a pasar una temporada con Laura, todos los preparativos ya están listos y ambas partes esperan con ansias estar juntas. De la nada, un día el padre de Laura recibe una carta del General informándole que su amada Bertha falleció en circunstancias extrañas, que él debe investigar el caso y que postergará su visita.

Laura vuelve a quedarse sin la ilusión de tener una compañía. La tarde en que recibió la noticia, mientras paseaba con su padre, un carruaje se accidenta frente a su castillo. Una desesperada madre se baja suplicando que los dueños de la casa acojan a su hija, Carmilla, mientras ella se va de urgencia a completar el viaje que estaban realizando. A pesar del misterio de Carmilla y su madre, el padre de Laura acepta y recibe a Carmilla, pensando en que será la compañía joven que su hija Laura tanto necesita. Conforme pasan los días, Carmilla y Laura se unen aún más. Ambas confiesan que se han visto en sueños.

¿No te parece que lo mejor será pensar que nos conocimos hace doce años y que, por tanto somos viejas amigas? Yo, por lo menos, creo que desde nuestra infancia estábamos predestinadas a serlo. Y por mi parte nunca he tenido una verdadera amiga. ¿La encontraré ahora? –Carmilla

 Comienza la relación entre Carmilla y Laura. Ambas pasan juntas todo el tiempo y su afecto crece cada día. A pesar de no saber mucho de la vida de Carmilla (pues esta nunca dice nada sobre su pasado), Laura por fin se siente acompañada y brinda su amistad y cariño a Carmilla. Esta, por otra parte, cambia su humor constantemente. A veces es completamente evasiva con Laura, otras es demasiado amorosa, casi en sentido romántico con ella.

“Se sonrojaba y me miraba con ojos ora lánguidos, ora de fuego. Su conducta era tan semejante a la de un enamorado, que me producía un intenso desasosiego. Deseaba evitarla, y al propio tiempo me dejaba dominar. Carmilla me cogía entre sus brazos, me miraba intensamente a los ojos, sus labios ardientes ‘recorrían mis mejillas con mil besos y, con un susurro apenas audible, me decía: -Serás mía… debes ser mía… Tú y yo debemos ser una sola cosa, y para siempre” -Laura

 Extrañas muertes de jóvenes alertan a todo el pueblo, preocupando especialmente al padre de Laura. Ella comienza a tener extraños síntomas y una palidez increíble. Carmilla cada vez actúa más raro. Y la llegada del General al castillo hace que todo tome un rumbo diferente.


Vampiresa, joven dulce y vulnerable, un paisaje abandonado, un castillo enorme, muertes de doncellas, dos jóvenes siempre juntas (a veces demasiado juntas), antepasados con historias misteriosas… Carmilla tiene todo lo que esperaba leer, pero condensado en tan pocas páginas.

De entrada digo que aunque lo disfruté muchísimo, sí sentí que era muy corto.

No fue tan crudo como pensé que sería, pero sí amé el suspenso tan suave con el que me introducía. Quizás Carmilla sea una lectura fácil para alguien que esté acostumbrado a pesados libros de terror, pero más que un libro de terror, para mí Carmilla es un libro de relaciones. No relaciones amorosas, sino que diferentes tipos de relaciones: algunas que se desarrollaron, algunas que no se dieron, algunas que estaban dadas por la costumbre. Y quizás el actuar de Laura, la facilidad por la cual ella caía ante la gracia de Carmilla y cómo fácilmente dejaba romper la barrera entre una relación de amistad y cariño a una relación de tensión y deseo.

“Experimentaba una extraña y tumultuosa sensación que, si bien en cierto sentido me resultaba agradable, me inundaba al mismo tiempo de temor y de repulsión. Siempre que tenía lugar una de esas escenas me sentía sumamente turbada, y, al tiempo que aumentaba el placer que me producía, aumentaba también mi repugnancia.” -Laura

Llegó un punto en que percibí que la intensidad de la relación entre Laura y Carmilla era precisamente por la falta de otro tipo de relaciones en la vida de Laura. El único que estaba socialmente a su nivel y con quien podría hablar era su padre, pero obviamente la diferencia de edades era una barrera. Sus cuidadoras, niñeras, institutrices, sirvientas, todas ellas no eran más que un relleno en su vida. La emoción de entablar una relación con Bertha se rompió antes que se diera. Laura estaba vulnerable a aceptar cualquier relación distinta a las que le rodeaban.

Carmilla es sensual, hipnótica. Ella no es un vampiro monstruoso, no es la imagen espectral que se esperaría. No actúa como el monstruo que el General describe en su carta. Ella es un ángel cruel, femenino, atractivo. Laura, por otro lado, es un alma solitaria, dulce. Ambas exponen lados femeninos completamente diferentes.

 Hay escenas con una fuerte tensión, no sé si romántica o emocional, entre Carmilla y Laura. La primera es la que más aporta a esta tensión, pero la forma en cómo trata a Laura y las palabras que le dice son en verdad cautivadoras y hermosas. Y quizás para una joven tan solitaria como Laura todas estas expresiones de amor y deseo la llevaron fácilmente a confundir que sentimientos tenía hacia Carmilla.

“¿Te recuerdo acaso a alguna persona a la que amaste mucho? No me gusta que me hables así. Cuando lo haces no pareces la misma. Y tampoco yo me reconozco a mí misma cuando me miras y me hablas de este modo.” –Laura.

Carmilla fue una novela corta estimulante. No sólo por la trama, sino que la relación de los personajes me dejó encantada. ¡Necesitamos que Carmilla sea más reconocida!

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