RESEÑA: Doña Rosita la Soltera o El lenguaje de las flores, de Federico García Lorca

Pero esto de mi Rosita es lo peor. Es querer y no encontrar el cuerpo; es llorar y no saber por quién se llora; es suspirar por alguien que uno sabe que no merece los suspiros”

imagenMe es imposible no amar a Federico García Lorca. Desde que estaba en la escuela y me dejaban sus obras yo quedaba fascinada. Doña Rosita la Soltera es mi favorita y hace poco la volví a leer.

Tengo una edición de Alianza Editorial que además de tener Doña Rosita también tiene el primer acto de Los Sueños de mi prima Aurelia, una introducción muy completa, entrevistas y declaraciones de Lorca y un epílogo. Es una edición muy completa y me dejó muy satisfecha su compra. Además el tamaño el libro me deja cargarlo por todos lados.

*Alerta de spoiler desde ya*


Doña Rosita la Soltera o El Lenguaje de las Flores trata sobre Rosita, una huérfana que vive junto con sus tíos y el ama y que está comprometida con su primo. Pero un día el primo llega a decirle a Rosita que tiene que partir lejos a encargarse de las tierras de su padre, pero promete volver para así casarse con Rosita e irse con ella.

Pasan quince años y el primo no ha vuelto y aún así Rosita sigue con la esperanza de que volverá e incluso le llega una carta de él notificándole que ya no puede esperar más a casarse con ella y que por tanto se casaran  por poderes. Y para desdicha de Rosita pasan diez años y su prometido no ha regresado, sino que se casó con otra. Y ya aventejada, con casi medio siglo encima y las ilusiones de ser amada ya en el olvido, a Rosita no le queda más que aceptar su vida y resignarse a su realidad.


Esta historia la puedo leer y volver a leer y siempre me deja la misma sensación de satisfacción. Escartell-teatre tan hermosa y hay tanta poesía en ella que es inevitable no enamorarse de los personajes. La primera vez que la leí me quedó nada más el impacto de la historia, porque la leí demasiado rápido y no alcancé a generar mi análisis propio, pero hay tres cosas en las cuáles me fijé más en esta última lectura y que son en las que me quiero deterner más. Primero hay una cuestion en Doña Rosita la Soltera que noté esta vez y es que cada acto es como una cuesta, inicia con una situación ordinaria (las semillas perdidas, los adelantos y novedades del siglo, la discusión de la edad del ama y la tía) y continúa así con situaciones un poco más complicadas (la discusión del sobrino con la tía, la visita de las solteronas y las de Ayola, Rosita quejándose de su desgracia) hasta llegar a un punto fuerte en la historia, una situación que marca el ritmo y que corta todo (el primo despidiéndose de Rosita, la celebración de la noticia de la próxima boda de Rosita, la partida de la casa). Sentí que cada acto me llevaba subiendo y subiendo más hasta llegar al punto más alto del cual no se salía. Pero en sí el conjunto de actos fue al contrario, porque en lugar de subir sentí como caía: inicia la alegría, la sencillez y hasta cursilería del primer acto, descendemos a los sentimientos mezclados de incertidumbre y esperanza en el acto dos y terminamos con la resignación y el dolor en el acto tres. Sigue exactamente la línea que sigue el poema que Rosita y sus tíos recitan constantemente, el de la rosa mutabile:

Cuando se abre en la mañana

roja como sangre está;

el rocío no la toca

porque se teme quemar.

Abierta en el mediodía,

es dura como el coral;

el sol se asoma a los vidrios

para verla relumbrar.

Cuando en las ramas empiezan

los pájaros a cantar

y se desmaya la tarde

en las violetas del mar,

se pone blanca, como blanco

de una mejilla de sal.

Y cuando la noche toca

blando cuerno de metal,

y las estrellas avanzan

mientras los aires se van,

en la raya de lo oscuro

se comienza a deshojar…

El poema (que ughhh lo amo, simplemente me hace temblar porque es precioso) lleva el ritmo de la historia además de representar la vida de Rosita. Y ya hablando de Rosita entro a otro punto, los personajes. Esta vez me fijé particularmente en Rosita, las Manolas, las Solteronas y las Ayola. Cada grupo son un tipo distinto de amiga y representan diferentes personalidades. Por un lado tenemos las Manolas, quienes aparecen en el primer acto y a quienes Rosita les pregunta sobre los rumores de novios que ellas tienen, las Manolas lo niegan pero al final lo aceptan (de forma tan imperceptible que da risa). Las Solteronas son tres muchachas que aparecen en el segundo acto, su padre falleció y las dejó sin nada de dinero pero aún así gastan en cosas superficiales para guardar las apariencias. Ellas parecen casi resignadas al hecho que nunca se casaran, pero aún así siguen presumiendo y guardando las apariencias. Las Ayola son quizás las más jóvenes pero las más atrevidas, hijas del “fotógrafo de Su Majestad” obviamente tienen dinero y se la pasan criticando y molestando a las Solteronas. Y me encanta el comentario que una de las Ayola hace:

¡Ay! ¡Y si soy amiga de Rosita es porque sé que tiene novio! Las mujeres sin novio están pochas,

recocidas y todas ellas… Bueno, todas, no; algunas de ellas… En fin, ¡todas están rabiadas!

Y Rosita… Rosita es un personaje tan liviano y a quien se le toma cariño tan fácilmente. La esperanza que Rosita mantiene a través de los primeros actos causa sentimientos encontrados porque bien se siente que el primo no regresará (quince años esperando… o sea, ¡NO!) pero aún así su tranquilidad ante la situación me causó ternura y verla triste, consumida y con las esperanzas muertas en el último acto fue impactante.

CYMERA_20140504_183230

Mi edición 🙂

“Todo está acabado… y, sin embargo, con toda la ilusión perdida, me acuesto, y me levanto con el más terrible de los sentimientos, que es el sentimiento de tener la esperanza muerta. Quiero huir, quiero no ver, quiero quedarme serena, vacía…”


Hay tanta poesía entre cada acto y yo vi esa poesía como el escudo que acoge a Rosita, que tiene que evolucionar a la fuerza, crecer deseando lo que le fue asegurado pero no entregado, pasar de ser la “niña” a la “doña”… y aún así ella está envuelta en la magia de la candidez y la ilusión, que la consumen y la transforman.

 

¿Quieres leerla? ¡Compra Doña Rosita La Soltera o El Lenguaje de las Flores con mi link en Book Depository! Haz click aquí y llévatelo con envío gratis 😀

Anuncios